En la clínica veterinaria en Alcorcón sabemos por experiencia que prácticamente solo los dueños de los perros, y ni siquiera todos, son conscientes de la importancia de implantar el microchip a sus mascotas, un dispositivo del tamaño de un grano de arroz que se inserta bajo la piel para poder identificar al animal en caso de pérdida.

La gente tiende a pensar que el microchip solo es obligatorio en los casos de animales que salgan a la calle, pero en verdad es obligatorio para todas las mascotas, incluido por supuesto gatos, pero también caballos, hurones, guacamayos, cerdos vietnamitas y muchos otros animales, independientemente de que vayan o no a salir del hogar.

Se trata de un servicio muy económico en la Clínica Veterinaria Centralvet y, sin embargo, no todo lo solicitado que debería a pesar de que cumple varias funciones. La principal, es que se pueda identificar al animal en caso de pérdida o extravío, pero también es la forma de asegurar legalmente que un animal pertenece a determinado dueño y sirve además para las autoridades sanitarias, que pueden saber si un animal está infectado.

Por supuesto, cabe mencionar que no supone ninguna molestia para el animal, ni en el momento de implantarlo en la clínica veterinaria en Alcorcón, ya que es como si se pusiera una vacuna más, ni a lo largo de su vida. Se puede colocar a partir del mes y medio de edad en casi todos los casos, casi siempre en el lado izquierdo y únicamente se necesita, una vez implantado, comprobar en las visitas rutinarias al veterinario que sigue funcionando, aunque están diseñados para durar entre 20 y 25 años.